I
Rompen las cruces su descanso,
cuando desde el subsuelo
en leve plegaria,
se abalanza la voz diminuta,
timida rafaga,
del loco.
En lenta agonía,
como una maraña
de reflejos salvajes,
los oyentes perplejos
y anodados de quebrarse,
simulan un agitado silencio
replegando la ferocidad
de sus bocas hambrientas
mientras ladran balas.
Sin embargo,
la sustancia
de la que está formada
la contraposición natural
de la normalidad,
no se confunde
con la suntuosidad
desalmada
de la exclusión.
Es más,
el habitaculo
donde no existe
el mundo sin
luz día
luz noche,
es necio al percibir
una repetición
de la verdad
con tanta certeza,
de pájaros sin alas,
de fieras endemoniadas,
que los empedernidos
"lúcidos"
ciegos y sordos,
se asustan
y vuelven a retomar
la normal ceremonia
de exterminar esencias.
II
En sus ojos
de penumbras agotadas
donde la calma
se ha espantado
después de ver
cráneos reventados
trituración de naturalezas desnudas,
hay árboles
que han tomado partida
y se ven hoy
en la guerra
irremediablemente.
III
La electricidad
se carcome la desgracia
y huyen los pensamientos
de la carne quemada.
Los píes avanzan
sin saber si hay
agua o lodo,
sin saberse pies siquiera.
Es allí,
en la nada
de los reinos secos,
muertos,
donde sirven los libres.
martes, 15 de enero de 2013
domingo, 13 de enero de 2013
jueves, 10 de enero de 2013
Deseo
Hoy
he visto que toda la luz sabe poseerte viva,
que has encontrado un camino.
Deseo que rebalse tu iluminación
y tu cuerpo almidonado
abrace el calor,
que tus ojos se llenen
de esperanza
y salgas
y vivas.
la inmensidad
que te prolonga celeste
tiene la fuerza necesaria
para ser:
ligustros ardientes,
flores de paz.
Me duele no ver
tu sonrisa esparcida frente a mí
pero ese dolor es tortura
al saberte hundida
en lagos de sal,
arenas de cemento.
Has de llevar el fulgor que te proyecta
sobre algún duraznero y anidar allí,
Para que luego se reabra entre las sombras
el destello innato que te hace ser.
Mujer de almendra
titila nobleza.
he visto que toda la luz sabe poseerte viva,
que has encontrado un camino.
Deseo que rebalse tu iluminación
y tu cuerpo almidonado
abrace el calor,
que tus ojos se llenen
de esperanza
y salgas
y vivas.
la inmensidad
que te prolonga celeste
tiene la fuerza necesaria
para ser:
ligustros ardientes,
flores de paz.
Me duele no ver
tu sonrisa esparcida frente a mí
pero ese dolor es tortura
al saberte hundida
en lagos de sal,
arenas de cemento.
Has de llevar el fulgor que te proyecta
sobre algún duraznero y anidar allí,
Para que luego se reabra entre las sombras
el destello innato que te hace ser.
Mujer de almendra
titila nobleza.
miércoles, 31 de octubre de 2012
Sobre el cambio de roles.
Voy a recorrer los caminos de la iluminación de ahora en
más. No hay una entidad que violente los cambios de furia del
universo infinito de las imágenes poetas, y eso que el mundo entero va cada
vez más al trapo. Una ira infernal alimentada de máquinas y
cables, enchufa la corriente al piso de tierra que crece sin fin. Es
imposible regalar las aromas de los valles a las máquinas, no hay otro
culpable acá que los hijos vagos estúpidos de la madre primera. Mirarnos al espejo nos tergiversa de tal
manera que creemos en la maldad del hombre sobre el poder de controlar la naturaleza tal como si fuera
una bondad. Y somos estúpidos por no defender nuestra tierra y regalarla al
infierno.
Si hay algo que esperar no es la muerte pálida que se asoma
como un fantasma hambriento de tumbas, y ¿qué se observa?. Catacumbas y muerte,
guerras y miedo. Para qué confundir el amor que nos impulsa a vivir, con el horror
que nos impulsa a morir. De hecho no hay otro mensaje más claro de parte de la
peor escoria que haya en este planeta, como lo son el imperio y las entidades
que se ocupan de los “problemas mentales”, mensaje que nos llama a retorcernos del miedo. Y si,
¿cómo ignorar la pared inmensa que se construye negada a la naturaleza?. Entendamos
como seres capaces de pensar que la naturaleza es nuestra vida, es el aire para
ser personas. Sin aire extinguimos procesos mentales, los arrinconamos como
cerdos en un corral y no dejamos la abierta posibilidad infinita de conectarnos
a la habilidad natural de existir y ser. Solo de esa forma podremos encontrar
la preciada joya que buscamos, no es un diamante de dólar ensangrentado, es
armonizar la influencia erótica de las plantas y los sexos. Ahora
caminamos sobre la atmosfera invisible que nos han mostrado como la vida
y así transformamos nuestro elemento y
lo hacemos esclavo de las máquinas y las mentiras. Todo se conecta, yo abro la
puerta que da a la información y no veo más que gente muerta. No es mentira que
tengamos que sobrevivir sometidos a algo que nos imponen, es verdad que no
somos capaces de enfrentar. Y si hay uno que dice que el sueño de la libertad
es una apertura hacía los júbilos y las montañas que empiezan a crearse desde
el centro del cosmos, le van a decir que es un loco desquiciado.
Los espejos son el reflejo de la vanidad y la mezquindad,
todo lo malo se refleja como un aspecto positivo y ahí yace el problema de los
roles falsos. Algunos están locos por haberlo visto tal y como era, con unas
patas grandes de caballo y unos cuernos regocijando su finura, llamando al curioso
a posarse en su pronta morada final, como una confusión de reflejos. Entonces
los individuos que se hacen llamar “proliferadores de la lucidez”, dando un
falso significado a la “lucidez”, no son más que seres inútiles que no se han
dado cuenta de su error fatal, al decirle cuerdo al que mata porque por eso le
pagan y al que ordena que lancen una bomba atómica sobre la comunidad civil,
sobre personas humanas. ¡que muera gente,
total este cacho de carne jugosa no es más que un pedazo de carne de
morgue y la voy a disfrutar como un maldito cerdo imbécil!. Y nos sale caro,
pagamos con la vida nuestro error fatal. Si tan solo pensáramos en grande
usando nuestra extrema inteligencia para vivir, si tan solo dejamos de esperar
a que nos aplasten por completo y transmutar nuestros pensamientos hacia una
nueva era en la que reine por fin el mar y las islas, los océanos y los ríos,
las praderas que se forman imponentes, los animales, la raza negra, la raza
blanca, la raza humana, las flores gigantes aireadas, si tan solo dejáramos
atrás nuestro irracional odio, podríamos empezar a hacer nuestra morada más
agradable y duradera.
Atrás se ve nuestra imagen pasada atormentándonos. Así
funciona el juego de las cerraduras y los barrotes de cárcel. Si bien no
podemos olvidar nuestro fantasma de la guerra y el orgullo asesino, tenemos que
tratar de evolucionar hacia una mentalidad que progrese realmente en bien del
espíritu libre. Y no tomar lo normal que acontece en el mundo como algo normal,
cambiar el sistema de las cosas. Invertir el orden establecido no es una
locura, no se equivoquen, eso es lo normal. Despilfarren la energía hacía la
inmensidad y desabróchense la pasividad inerte. Si es la mente la que habla y
arroja sus pensamientos abrupta y desmedidamente, déjenla que brille en el
universo elegido por su paz. No es una anormalidad ser humanos. La anormalidad
radica en ser esclavos de otros o de nosotros mismos. Amar es lo normal, amar
es la respuesta a todas las ecuaciones del universo. Curiosos, avancen y no
retrocedan, no se arrepientan de sus derroches informáticos magnéticos
invisibles, eliminen el orden de las cosas, blanco es negro, azul es verde,
rojo es triangulo, hace falta sentirlo.
viernes, 26 de octubre de 2012
En un instante pensé olvidarte
y borrar de mi memoria tu rastro infinito.
en un instante.
Volví a soñarte
bailando y saltando astros.
en un instante pensé.
Entregar nuestra calma al fuego,
que arda la locura que me une al viento.
en un instante pensé olvidar.
Tu viento para ver el día
y la clara esperanza de volar.
en un instante pensé.
Miles de escaleras hay
incontables caminos que vuelven
a posarse esperando
las auras fundirse.
en un instante.
viernes, 19 de octubre de 2012
Peregrino maldito
El peregrino del dolor y la tragedia
entiende demasiado de nidos y cercas,
entierra los saberes y resigna alondras,
se miente inventando auroras en prisma.
Se aleja y se priva de la vida
sin argumentos ni carisma,
porque no existe el ¿por qué?
es cuestión de cadenas,
es cuestión de enigmas.
¿para qué buscar razones?
el mundo se crea en distorsiones vivas,
cuando los cuervos atacan
es mejor ser víbora
o mimbre sin sabor, una estatua sin calor.
Caminar hacia otro rumbo.
el día es tarde corroída de ínstantes
y placeres mendigos
arrojados sobre estanques.
La noche es charcos de cemento
encendida de sueños viejos
y mares desiertos de hombres,
desiertos de sangre,
desiertos de hambre.
¡Oh, peregrino del dolor!
cansado de errar vientos,
y perdiciones invisibles falseadas,
has cesado ante las tinieblas blancas
y marchitas tu envase
que es tu cuerpo y tu sangre
llevando una inmensidad boreal
sobre las tumbas y las cárceles.
Lo sabes y no te detienes a pensar en libertades
como cosas existentes y palpables,
solo entierras la daga y ves fantasmas
resignando el pecho
hundido de angustia.
resignando el pecho
hundido de angustia.
A volar,
sobre nubes
a volar
en sueños detenidos y perplejos,
nadando en la inmensidad infinita
de la nada,
volarás,
escapando del instante,
peregrino maldito.
peregrino maldito.
jueves, 18 de octubre de 2012
Túneles
por la avenida no estarán
para ver que las luces palpitan
dejando algo de paz.
En la tierra siempre hay más.
Hipnóticos,
los movimientos que llevan,
pensando y pensando en cambiar
alguna falsa verdad,
que no sepa nadie ya.
y no cruzarán la frontera
que lleva al instante solar,
será escarbar desde afuera
tanta nada que pesa,
tantas heridas que esperan.
Túneles,
en la noche escaparán
deseando contar las estrellas,
por siempre abajo del mar
donde solo hay oscuridad.
por la avenida no estarán
para ver que las luces palpitan
dejando algo de paz.
En la tierra siempre hay más.
Hipnóticos,
los movimientos que llevan,
pensando y pensando en cambiar
alguna falsa verdad,
que no sepa nadie ya.
y no cruzarán la frontera
que lleva al instante solar,
será escarbar desde afuera
tanta nada que pesa,
tantas heridas que esperan.
Túneles,
en la noche escaparán
deseando contar las estrellas,
por siempre abajo del mar
donde solo hay oscuridad.
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