jueves, 20 de noviembre de 2014
cada hoja de sus tallos
se desprende
abrazando la distancia
en caudales de armonía.
mientras caen,
ve la vereda sola
y su vidrio la acaricia allí,
pasajera del aire.
se mese enredada
de nostalgia intranquila
susurrándole al final,
trastocada.
que lo sabe,
ya es muy tarde,
y elevando sus ojos
se queda inmóvil
mirando hacia arriba,
tanta miseria y agonía
ya no alcanzan,
y se va...
se va fundiendo,
recostada en la brisa.
traspasando las puertas del cielo,
como un rayo de luz
de algún atardecer.
viernes, 7 de noviembre de 2014
se va acercando
un rayo muy lento
sin saber muy bien
si queda el silencio
espera un segundo
creo que no es cierto
lo poco que hay
son pobres mentiras
tormentas eléctricas
despertarán
al caer
en tus lágrimas
te van acechando
como un pensamiento
el viento golpea
se lleva el secreto
tormentas eléctricas
despertarán
al caer
en tus lágrimas.
un rayo muy lento
sin saber muy bien
si queda el silencio
espera un segundo
creo que no es cierto
lo poco que hay
son pobres mentiras
tormentas eléctricas
despertarán
al caer
en tus lágrimas
te van acechando
como un pensamiento
el viento golpea
se lleva el secreto
tormentas eléctricas
despertarán
al caer
en tus lágrimas.
domingo, 28 de septiembre de 2014
hoy no existe tu preciada libertad,
la has confundido
errante ciego
la has resignado
pobre manso
te la han arrebatado
y te han matado,
te sacaron las tripas,
te las han devuelto, te las prestan
por un momento.
La has mutilado puerco ignorante
y nos llevas a tu juego
de matarnos.
Todos sonrien,
te lavamos los testiculos,
ellos sonrien,
te lamemos los testiculos
y sonrien.
Total somos Patria,
somos juntos ideas
llevando lápida,
ellos rién mientras todos
lamemos tus testiculos
cerdo pícaro, cerdo matón.
Total somos hombres,
todos iguales de mansos,
¡pero que maricón llorón!
¡pero que maricón servil!.
se te ha visto al fín
lamiendo los testículos
del amo.
uno o dos peones más
vas a alimentar.
erraste ciego,
erraste siervo.
lunes, 9 de junio de 2014
Nada es nuestro
ni tuyo, ni mio,
ni de Dios,
no sé si algún día estaré vivo
para verte de nuevo,
y llenarme de tus penas,
beberme cada gota
de tus lágrimas frías,
suspender por un momento
la vida
en una nube de humo,
escapar sin pensar
sin saberme de mi,
ni de nadie más que vos,
no sé, no lo sé,
solo sé
que duele mucho
y no estás aquí.
martes, 3 de junio de 2014
domingo, 27 de abril de 2014
las horas me despiertan
y al mismo tiempo caigo en un sueño
veo algo
algo real
no está a mi alcance
solo tengo
un lugar
suaves brisas
y un abismo azul.
lo guardo en mi
no es lo correcto
ya no soy yo
amo tu triste locura
el mundo ya no es un lugar agradable
escapé a tiempo para olvidar
solo voy
si lo veo en tus ojos
saberlo todo
poner una bomba
luego partir
no es lo correcto
ya no soy yo
amo tu triste locura.
y al mismo tiempo caigo en un sueño
veo algo
algo real
no está a mi alcance
solo tengo
un lugar
suaves brisas
y un abismo azul.
lo guardo en mi
no es lo correcto
ya no soy yo
amo tu triste locura
el mundo ya no es un lugar agradable
escapé a tiempo para olvidar
solo voy
si lo veo en tus ojos
saberlo todo
poner una bomba
luego partir
no es lo correcto
ya no soy yo
amo tu triste locura.
domingo, 9 de marzo de 2014
cómo vas a entenderlo,
ni siquiera despierto,
ni siquiera durmiendo.
se cerró la puerta
de humedales vastos
¡no hay salida!,
rejas de cristal
selvas de electricidad
transparente suave terciopelo
una señal perdida
resbalando sobre templos,
la cura:
cien noches bajo tierra
y una más matará el mal.
algunas nubes que tapan el sol
sin poder verlo
apretar las muelas y odiar,
sentir cada segundo,
cada doloroso instante
en perpetua horda lenta.
es solo un velorio
el encuentro con la luz,
la del final,
rendirse ante la fatalidad,
una mente inquieta
acorralando el cuerpo
el lugar del descanso eterno.
carcomiendose espanta,
risa dispara,
desaparecen los cielos
pudren la carne,
veneno siniestro
quebrando el craneo cerrado
muros, paredes, cemento,
sordo, ciego, tonto, manso,
renegado de la raza
decertor del tiempo.
confundido espejando farsas
triste máscara sin lugar en el centro.
relámpagos, morada del horror,
en las caras brotan,
en el cuerpo
lágrimas de sangre.
muerto y suicidado mil veces más.
payasos rién,
todo ese cementerio de ratas
y esclavos,
todo ese griterio de gentes espantadas.
merecen muerte los dos últimos días
y las noches que no existen.
todos los días de condena
sin luz,
la seca ventisca de hierro
el último plato de estiercol
la espada en el cuello
los cristales del espejo
todos clavandose, hundiendose
después de quebrarse en las venas
-cretino espero que mueras desangrado-
el que está reflejado,
-espero que no vuelvas a sentir
ni una gota de luz, ¡maldito cretino!-
cuerpo ajeno encarcelado
el espiritu que nunca vuelve,
hurgando la piel,
hundido en los huecos de esos ojos,
pozos de barro negro,
de otro que no está,
remediando la caída y la fuga.
esperando el final
sobre ocasos profundos
de una psíquis
aplastada por la guerra
creyendo que era parte de eso
y no es más que una idea,
no es más que una tonta idea
dando vueltas.
ni siquiera despierto,
ni siquiera durmiendo.
se cerró la puerta
de humedales vastos
¡no hay salida!,
rejas de cristal
selvas de electricidad
transparente suave terciopelo
una señal perdida
resbalando sobre templos,
la cura:
cien noches bajo tierra
y una más matará el mal.
algunas nubes que tapan el sol
sin poder verlo
apretar las muelas y odiar,
sentir cada segundo,
cada doloroso instante
en perpetua horda lenta.
es solo un velorio
el encuentro con la luz,
la del final,
rendirse ante la fatalidad,
una mente inquieta
acorralando el cuerpo
el lugar del descanso eterno.
carcomiendose espanta,
risa dispara,
desaparecen los cielos
pudren la carne,
veneno siniestro
quebrando el craneo cerrado
muros, paredes, cemento,
sordo, ciego, tonto, manso,
renegado de la raza
decertor del tiempo.
confundido espejando farsas
triste máscara sin lugar en el centro.
relámpagos, morada del horror,
en las caras brotan,
en el cuerpo
lágrimas de sangre.
muerto y suicidado mil veces más.
payasos rién,
todo ese cementerio de ratas
y esclavos,
todo ese griterio de gentes espantadas.
merecen muerte los dos últimos días
y las noches que no existen.
todos los días de condena
sin luz,
la seca ventisca de hierro
el último plato de estiercol
la espada en el cuello
los cristales del espejo
todos clavandose, hundiendose
después de quebrarse en las venas
-cretino espero que mueras desangrado-
el que está reflejado,
-espero que no vuelvas a sentir
ni una gota de luz, ¡maldito cretino!-
cuerpo ajeno encarcelado
el espiritu que nunca vuelve,
hurgando la piel,
hundido en los huecos de esos ojos,
pozos de barro negro,
de otro que no está,
remediando la caída y la fuga.
esperando el final
sobre ocasos profundos
de una psíquis
aplastada por la guerra
creyendo que era parte de eso
y no es más que una idea,
no es más que una tonta idea
dando vueltas.
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